|
El Doctor Francis Lefebure, médico
y fisiólogo francés, nacido en París en 1916. En
1959, el Doctor Lefebure hizo los primeros descubrimientos sobre los fosfenos,
descubrimientos que le permitieron demostrar la existencia de numerosos
ritmos cerebrales desconocidos hasta entonces. Éste fue el principio
de una investigación que le llevó a la creación de
varios aparatos de estimulación cerebral y del método La
mezcla fosfénica en pedagogía. Sin embargo, fue en
1963 cuando el Doctor Lefebure empezó a aplicar el principio de
la mezcla fosfénica en medios educativos, escolares y universitarios.
Desde 1963, decenas de miles de personas han practicado este método
en Francia y en otros países. Actualmente, algunos médicos
utilizan la acción estructuradora de la luz en la depresión
crónica. En efecto, estos investigadores han constatado que, en
ciertas formas de depresión, las recaídas más graves
aparecen en otoño, periodo en el que la luminosidad disminuye.

Medalla
de Oro y Premio del Concurso Lépine 1963
por la acción sobre elo cerebro del aparato de audición
alternativa
ALTERNÓFONO
En algunos grandes hospitales, sobre todo en París, se expone a
las personas con una depresión crónica a luces intensas
con la finalidad de evitar las recaídas, así como a las
personas que padecen graves trastornos de sueño, con el fin de restablecer
su reloj biológico. Además, la luz, y sobre todo la utilización
de fosfenos, tiene una gran incidencia sobre nuestra producción
de melatonina, lo que explica el rejuvenecimiento cerebral que constatan
todas las personas que practican la mezcla fosfénica. Esta
producción de melatonina es cien por cien natural, ya que la genera
nuestro cerebro y está simplemente, activada por los fosfenos.
Esto podría constituir un gran paliativo para ciertos substitutos
químicos que algunas personas usan y de los que incluso abusan.
Podríamos decir también que la luz está en la misma
base de la vida y que, sin luz, no se podría desarrollar ninguna
forma de vida. La luz es indispensable para los organismos vivos y para
el hombre, y sus efectos sobre la masa cerebral son tan importantes y
beneficiosos que, a lo largo de nuestra historia, en los albores de las
civilizaciones, nos encontramos con que el uso de la luz tiene un lugar
preponderante.

Medalla
de Plata en el Concurso Lépine, 1964,
por la invención del:
CEREBROSCOPIO
El Doctor Lefebure fue un pionero
en esta investigación del uso metódico del fosfeno como
transformador de la energía luminosa en energía mental.
Él es el þnico que ha hecho investigaciones sobre el desarrollo
cerebral con la ayuda de la fijación de la mirada en una fuente
de luz adecuada durante un breve periodo de tiempo. El Doctor Lefebure
fue médico escolar durante años y también profesor de
ciencias y matemáticas; dio conferencias e impartió cursos
en numerosos países para difundir su método. Compartió
sus conocimientos con científicos de todo el mundo, y su trabajo
siempre fue muy apreciado. El Doctor Lefebure es el autor de una veintena
de obras sobre las diversas aplicaciones de los fosfenos, y también
es el inventor de varios aparatos de activación cerebral. Su
obra es comparable a la de los más grandes investigadores, recibió
varias medallas de oro y plata por sus trabajos y ganó el premio
del concurso Lépine durante dos años consecutivos. En el Salón
Mundial de Inventores de Bruselas, de 1975, recibió la medalla
de plata por su método La mezcla fosfénica en pedagogía.
El Doctor Lefebure falleció el 19 de marzo de 1988, dejando tras
de sí una obra considerable sobre los diversos usos de los fosfenos.

|